Las computadoras no mienten. Y en la Policía confían en que los empleados de la División Antecedentes Personales, tampoco. Por eso, aunque no descartan la existencia de prontuarios duplicados o "mellizos", aseguran que no hay maniobras irregulares en esto. "Esta situación debe ser analizada, pero si llegara a ocurrir, puede haberse debido a un error humano, cometido posiblemente por quien envía los datos de la persona o por quien los carga en el sistema", indicó el comisario inspector Marcos Santos, jefe de esa dependencia, en diálogo con LA GACETA.

La irregularidad fue detectada por el fiscal Edgardo Sánchez, del Centro Judicial Concepción. El martes, el investigador le envió una nota al ministro fiscal de la Corte, Luis De Mitri, informándole sobre la situación.

En el fuero penal, la ley establece que los fiscales deben tener en cuenta la "personalidad moral" del procesado. Para ello, deben contar con los antecedentes del individuo.

Las fuentes de las que se nutren los investigadores son tres: el Registro Nacional de Reincidencia; la División Antecedentes Personales de la Policía; y los archivos de Mesa de Entrada Penal de los Tribunales. La primera, según los expertos, suele demorar demasiado, y la última no contiene los arrestos por infracción al Código Contravencional. Por eso, los fiscales suelen pedirles estos datos a la fuerza.

Los casos

El 14 de octubre, el fiscal Sánchez solicitó la planilla de un imputado de una tentativa de robo agravado producida ocho días antes. Primero, el informe llegó sin antecedentes penales ni contravencionales, salvo por la causa por la que se pidió el informe. Como los investigadores sabían que se trataba de un delincuente conocido, se reiteró el trámite. Esta vez, indica el informe, la planilla llegó repleta de delitos consignados. Lo que les llamó la atención a los funcionarios judiciales fue que, con el mismo nombre, esa persona tenía dos números de prontuario policial. En el caso de un tal "Monedita", investigado por abuso de arma de fuego, ocurrió algo similar.

Sánchez también le remitió al ministro fiscal casos en los que hay informes "con datos falseados y/o erróneos". Uno de ellos fue un robo perpetrado contra dos mujeres de Concepción el 24 de octubre de 2009. Cuando la planilla de un detenido llegó a manos de los investigadores, advirtieron que no constaba ningún arresto. Pero, como lo conocían, solicitaron que se repitiera el trámite. Así, supieron que había un pedido de captura de una sala penal contra el hombre. Como prueba, Sánchez adjuntó una copia de las actuaciones policiales -que derivaron en sanciones- contra el personal que elaboró el informe.

El comisario Santos explicó que, al estar el sistema informatizado, es factible dilucidar a qué se debieron esos episodios. "Ya estábamos trabajando para verificar la posible existencia de prontuarios duplicados. Se está revisando todo, y hay un control de calidad para subsanar estos posibles errores", dijo.